Creyó no llegar nunca ése día ; era su sueño , su más anhelado deseo , y se cumplió .
Volvía .
Goya , Corrientes , su ciudad natal . Vio el árbol donde besó por primera vez a Alejandra .
- ¿ Me habrá esperado ? Leí cada carta suya que llegó a mis manos.-
Quizás ahora podrían realizarse las esperanzas de hijos , familia , hasta un nuevo hogar .
No recordaba bien ; las noches , el frío , las ovejas crudas , el lodo , el agua que brotaba desde la tierra dentro de los agujeros de zorro congelándolo todo ; ese viento helado constante , los gritos , la muerte .
Malvinas quedó atrás ; ahora estaba en casa .
Pasó por la ruta donde su padre le enseñó a andar en bicicleta , le pareció ver la escena .
Se preguntaba el porqué no brotaban lágrimas de sus ojos , lo atribuyó a reservarlas para cuando viera a su madre .
Retornaron a su memoria las imágenes del último asalto a Puerto Argentino ; ciertos momentos de la guerra estaban vívidos en sus retinas ; después nada .
Amnesia temporal pensó ; eso tal vez le borraría sus días de hospital o como prisionero .
No supo si lo oyó , lo olió o simplemente lo vio ; lo cierto es que Duque , el perro de la familia , se paró frente a él y le ladró .
Se agachó y jugó en la tierra como cuando era un niño antes de ir a ver Tom y Jerry junto a sus amigos por la tarde , el can se adelantó a dar la noticia .
- ¿ Mamá , me ayudás a hacer la tarea ? Fue duro vieja , pero estoy acá . – Quería decirle de cerca , abrazarla , estrecharla en sus brazos .
Volvió , todo sería como antes .
En la puerta de su vivienda vio un jeep con dos oficiales a bordo .
Tal vez la guerra continuaba y su amnesia lo hizo desertar .
No ; no podía el destino hacerle eso . Los militares entraron a su domicilio .
Llegó a toda carrera , se detuvo frente a la puerta ; los oficiales salieron .
- ¿ Qué ocurre Señor ? – inquirió cuadrándose .
Ellos no lo advirtieron , sintió malestar cuando lo traspasaron .
- ¡¡¡NO !!! – gritó sin oirse .
Entró al living , su madre sentada y adolorida , sostenía un diploma y una medalla en su mano .
- Al menos lo honran como a un héroe . – Exclamó su padre abrazándola .
Quiso llorar , pero no hubieron lágrimas , gritar , pero no hubo voz , abrazarlos , pero no hubo carne y comprendió que al menos regresó para verlos por última vez .
Leonardo Ariel Fortunato
( A los que quedaron allá .)
jueves, 1 de abril de 2010
lunes, 1 de marzo de 2010
Carnavales
Santi deseaba que llegaran los fines de semana ; si bien amaba a su madre y ella se esmeraba en su cuidado tal vez el hecho de la cotidianeidad , el hecho de verla todos los días en la rutina hogar – escuela – hogar había logrado que los días con su padre se tornaran en algo anhelado .
Era una edad especial , estaba plenamente consciente de que todavía no era un adolescente pero tampoco se consideraba un chico , asimismo por un lado la mayoría de sus amigos se sentían incómodos con la compañía de sus padres , pero por otro tal vez no sería tan malo .
Lo cierto es que sinceramente deseaba estar en estos días con su progenitor , había cosas que necesitaba hablar con él , sobre todo después de lo ocurrido con Milena en el último campamento , aunque no sabía bien cuando planteárselo ya que Pablo , su mejor amigo , iba a compartir éste fin de semana con ellos y , en cierta forma , Santi había advertido que la manera en que Pablo miraba a Milena era muy parecida a la forma en que la miraba él .
Cerca de las cuatro de la tarde , ése sábado , su papá estacionó ; el bolso había estado aguardando totalmente preparado desde las diez de la mañana y para ahorrar tiempo a las tres había llegado Pablo con su equipaje .
Mariana quiso ir a abrir la puerta pero reprimió su impulso desde la mesa de la cocina , al fin y al cabo Héctor fue su esposo por once años nueve de los cuales habían compartido lo bueno y lo malo de ser padres y en estos últimos dos años cada uno intentaba hacer lo mejor que podía .
La ceremonia se resolvió casi como cada finde , saludos discretos , cargar los bolsos en el auto , y partir sin siquiera ver cerrarse la puerta de casa .
A veces el que más disfrutaba de la compañía del padre de Santi era Pablo , Héctor era profesor de Historia y además coleccionaba artículos curiosos , algunos más que otros y sobre los que Pablo preguntaba cada vez que iba de visita .
Ese sábado en particular fueron al corso , una manifestación barrial del carnaval , había música , disfraces , bailes , con la salvedad que esta vez tanto Santi como Pablo miraban de una forma distinta a las chicas que años anteriores .
Luego de estar en una casa de comidas rápidas y volver al hogar del papá de Santi , mientras atravesaban un improvisado desfile de personas disfrazadas , Héctor , debido a la insistencia de Pablo comenzó a terminar de relatar la historia del carnaval que les había prometido al comenzar la tarde .
- Bueno , a ver si la memoria no me falla , ya alrededor del año 115 Después de Cristo en el Asia Menor existía la creencia que los últimos días del mes consagrado a Febo por los romanos los demonios salían del infierno y poseían a los hombres deformando sus rostros , contorsionando sus cuerpos y obligándolos a cometer los actos más viles y crueles sobre la faz de la tierra … -
- Voy a tener que buscar Asia menor y Febo esta noche - Interrumpió Pablo , el asfalto estaba húmedo , caían todavía unas cuantas líneas de espuma y hasta algunos transeúntes disfrazados de pitonisas , barberos , colegialas o vampiros se sorprendían al oir parte de la historia que narraba Héctor .
- Fue entonces cuando los primeros Papas , también llamados “ Padres de la Iglesia “ dieron permiso a los hombres para disfrazarse y realizar actos jocosos tales días .
De esta forma los espíritus impuros , al creerlos ya poseídos , buscarían a otro humano alejándose del que estaba disfrazado , finalmente los demonios al término de aquellas jornadas volverían al infierno sin salir hasta el próximo año . –
- Voy a tener que buscar “ jocoso “ - Comentó Santi y su papá supo que los chicos se iban a dormir bastante tarde y la Internet trabajaría hasta altas horas de la noche , primero buscando lo que no se conocía y luego en salas de juegos o en algún Chat .
- Terminados estos días iniciaba el “ Miércoles de ceniza “ , y la ceniza se marcaba en la frente dando inicio a la “ Cuaresma “ , tiempo de abstinencia y meditación para expiar los pecados cometidos . - Finalizó Héctor .
Casi simultáneamente al terminar la historia se encontraron frente al auto , coincidieron con otras personas que también se retiraban .
- Profesor Castello - se oyó una voz femenina
- Profesor Castello - repitió .
Los chicos se quedaron quietos , mirando , tal vez queriendo hablar pero no lo hicieron , atónitos sería la palabra para definirlos .
Una joven se separaba de un grupo donde todos estaban disfrazados , se oían sonrisas , carcajadas y se veían algunas botellas de cerveza .
- Profesor Castello , soy yo , Paula , cursé con usted el año pasado . -
Tanto Santi como Pablo observaron en detalle a Paula , su cara era redondeada enmarcada por una cabellera negra enrulada que bajaba más allá de sus hombros , su prominente busto estaba cubierto con un top rojo casi fluorescente que dejaba ver su abdomen plano de seguro moldeado en el gym y rematado en un piercing diamantino en su ombligo .
Pero lo que más llamó la atención de los dos ( y seguramente del papá de Santi ) fueron las piernas torneadas que asomaban bajo su minifalda roja cubiertas por medias del mismo color y rematadas en pequeñas botitas a tono .
Santi hubiera querido verla de atrás ( a pesar de saber muy bien que si Milena se enterara de como miraba a esta chica sería posible que no le hable más ) pero así Paula se hubiera puesto de espaldas una capa roja que iba desde sus hombros hasta sus tobillos tapaba la vista de ese escultural cuerpo y se conformó con contemplar , cuando ella se quitó su máscara de diablo para que su papá la reconociera , unos ojos verdes que de seguro en la calle era lo último que notaban los hombres que se la cruzaban .
- Paula Selefótsifem (*) - Exclamó el padre de Santi mientras la miraba a los ojos .
- Se acordó de mi apellido , profe , - dijo ella en medio de una risa angelical .
- Es un placer verla aunque creo no sea el momento más indicado , estoy con mi hijo y me imagino usted con sus amigos , aparte sin ofenderla , creo que ha bebido . –
- Sí , estoy con mis amigos , nos dicen LEGIÓN (**) porque somos muchos , y siempre hay espacio para uno más pero Héctor , el alcohol puede hacernos vulnerar ciertas barreras presentes en la psiquis generadas por valores culturales inculcados desde pequeños .- Por un momento la alocución de Paula hizo que olvidaran estar en medio de la calle una noche de carnaval .
- Es carnaval Héctor – Agregó clavando sus pupilas verdes en las de él .
El padre de Santi quiso exclamar algo cuando Paula se arrojó contra su pecho lo abrazó y lo besó profundamente .
Por un lado él quiso evitarla , su hijo estaba presente , por otro lado Paula era una joven hermosa y era placentero tenerla entre sus brazos , sentir sus labios y su lengua y disfrutar esa mezcla de gusto a mujer y cerveza .
La separó , recorrió el cuerpo de Paula con su mirada , la tomó por la cintura con uno de sus brazos , la atrajo hacia él y volvió a besarla profundamente , ella respondió igual que la primera vez con la diferencia que ahora su actitud se tornó más pasional todavía , al punto de morder el labio del profesor que secretamente había elegido desde que lo vio por primera vez.
Héctor gimió pero prefirió seguir sintiendo a Paula contra él y en esa caricia embriagadora ella lamió y tragó la sangre que manaba de su labio inferior .
Pablo estaba asombrado , no solo por el cuerpo de Paula sinó también por la escena que se daba entre ella y el papá de Santi y hasta estaba deseoso de poder experimentar esa sensación con alguna chica por primera vez ; pensó en Milena , una compañera de clase.
Santi solo decidió ser mudo testigo de la escena , si bien él sabía qué se sentía al besar lo suyo con Milena había sido algo más tranquilo , vergonzoso , tierno .
- Suficiente - Bruscamente Héctor separó a Paula de él y buscó a Santi con sus ojos.
- Si suficiente , creo que ha bastado - contestó Paula riendo .
Héctor le alcanzó la máscara de diablo que había caído sobre el capot del auto , Paula se la colocó .
- Tengo tu mail Héctor , volveremos a vernos . - sentenció y se fue riendo como una chica a la que le hacen cosquillas .
- Chicos suban - se limitó a decir Héctor mientras se abrían las puertas del auto .
Habían pasado cosas inesperadas esa noche , más de las que pudieron verse ; Héctor creyó que era la situación vivida con Paula lo que lo hacía sentirse distinto , sin poder explicarlo pero distinto ( Y en cierta forma así era ) .
Santi y Pablo ingresaron al auto ;sus retinas habían visto bastante esa noche , demasiado tal vez para notar el cambio en los ojos de Héctor , esa sutil metamorfosis en sus pupilas , marca indeleble de la presencia que viviría desde ese momento dentro del profesor , que se afincaría con el paso de los siguientes siete días haciéndose más fuerte hasta poder manifestarse y consolidar su dominio .
- Chicos , las historias de carnaval son cuentos de viejas - dijo Héctor antes de arrancar el motor .
– Cuentos de viejas – repitió .
Leonardo Ariel Fortunato
( N. del A. : * Selefótsifem , Mefistófeles en el espejo . )
( N. del A. : ** LEGIÓN , Ver Evangelio de Lucas , Capítulo 8 , versículo 30 )
Era una edad especial , estaba plenamente consciente de que todavía no era un adolescente pero tampoco se consideraba un chico , asimismo por un lado la mayoría de sus amigos se sentían incómodos con la compañía de sus padres , pero por otro tal vez no sería tan malo .
Lo cierto es que sinceramente deseaba estar en estos días con su progenitor , había cosas que necesitaba hablar con él , sobre todo después de lo ocurrido con Milena en el último campamento , aunque no sabía bien cuando planteárselo ya que Pablo , su mejor amigo , iba a compartir éste fin de semana con ellos y , en cierta forma , Santi había advertido que la manera en que Pablo miraba a Milena era muy parecida a la forma en que la miraba él .
Cerca de las cuatro de la tarde , ése sábado , su papá estacionó ; el bolso había estado aguardando totalmente preparado desde las diez de la mañana y para ahorrar tiempo a las tres había llegado Pablo con su equipaje .
Mariana quiso ir a abrir la puerta pero reprimió su impulso desde la mesa de la cocina , al fin y al cabo Héctor fue su esposo por once años nueve de los cuales habían compartido lo bueno y lo malo de ser padres y en estos últimos dos años cada uno intentaba hacer lo mejor que podía .
La ceremonia se resolvió casi como cada finde , saludos discretos , cargar los bolsos en el auto , y partir sin siquiera ver cerrarse la puerta de casa .
A veces el que más disfrutaba de la compañía del padre de Santi era Pablo , Héctor era profesor de Historia y además coleccionaba artículos curiosos , algunos más que otros y sobre los que Pablo preguntaba cada vez que iba de visita .
Ese sábado en particular fueron al corso , una manifestación barrial del carnaval , había música , disfraces , bailes , con la salvedad que esta vez tanto Santi como Pablo miraban de una forma distinta a las chicas que años anteriores .
Luego de estar en una casa de comidas rápidas y volver al hogar del papá de Santi , mientras atravesaban un improvisado desfile de personas disfrazadas , Héctor , debido a la insistencia de Pablo comenzó a terminar de relatar la historia del carnaval que les había prometido al comenzar la tarde .
- Bueno , a ver si la memoria no me falla , ya alrededor del año 115 Después de Cristo en el Asia Menor existía la creencia que los últimos días del mes consagrado a Febo por los romanos los demonios salían del infierno y poseían a los hombres deformando sus rostros , contorsionando sus cuerpos y obligándolos a cometer los actos más viles y crueles sobre la faz de la tierra … -
- Voy a tener que buscar Asia menor y Febo esta noche - Interrumpió Pablo , el asfalto estaba húmedo , caían todavía unas cuantas líneas de espuma y hasta algunos transeúntes disfrazados de pitonisas , barberos , colegialas o vampiros se sorprendían al oir parte de la historia que narraba Héctor .
- Fue entonces cuando los primeros Papas , también llamados “ Padres de la Iglesia “ dieron permiso a los hombres para disfrazarse y realizar actos jocosos tales días .
De esta forma los espíritus impuros , al creerlos ya poseídos , buscarían a otro humano alejándose del que estaba disfrazado , finalmente los demonios al término de aquellas jornadas volverían al infierno sin salir hasta el próximo año . –
- Voy a tener que buscar “ jocoso “ - Comentó Santi y su papá supo que los chicos se iban a dormir bastante tarde y la Internet trabajaría hasta altas horas de la noche , primero buscando lo que no se conocía y luego en salas de juegos o en algún Chat .
- Terminados estos días iniciaba el “ Miércoles de ceniza “ , y la ceniza se marcaba en la frente dando inicio a la “ Cuaresma “ , tiempo de abstinencia y meditación para expiar los pecados cometidos . - Finalizó Héctor .
Casi simultáneamente al terminar la historia se encontraron frente al auto , coincidieron con otras personas que también se retiraban .
- Profesor Castello - se oyó una voz femenina
- Profesor Castello - repitió .
Los chicos se quedaron quietos , mirando , tal vez queriendo hablar pero no lo hicieron , atónitos sería la palabra para definirlos .
Una joven se separaba de un grupo donde todos estaban disfrazados , se oían sonrisas , carcajadas y se veían algunas botellas de cerveza .
- Profesor Castello , soy yo , Paula , cursé con usted el año pasado . -
Tanto Santi como Pablo observaron en detalle a Paula , su cara era redondeada enmarcada por una cabellera negra enrulada que bajaba más allá de sus hombros , su prominente busto estaba cubierto con un top rojo casi fluorescente que dejaba ver su abdomen plano de seguro moldeado en el gym y rematado en un piercing diamantino en su ombligo .
Pero lo que más llamó la atención de los dos ( y seguramente del papá de Santi ) fueron las piernas torneadas que asomaban bajo su minifalda roja cubiertas por medias del mismo color y rematadas en pequeñas botitas a tono .
Santi hubiera querido verla de atrás ( a pesar de saber muy bien que si Milena se enterara de como miraba a esta chica sería posible que no le hable más ) pero así Paula se hubiera puesto de espaldas una capa roja que iba desde sus hombros hasta sus tobillos tapaba la vista de ese escultural cuerpo y se conformó con contemplar , cuando ella se quitó su máscara de diablo para que su papá la reconociera , unos ojos verdes que de seguro en la calle era lo último que notaban los hombres que se la cruzaban .
- Paula Selefótsifem (*) - Exclamó el padre de Santi mientras la miraba a los ojos .
- Se acordó de mi apellido , profe , - dijo ella en medio de una risa angelical .
- Es un placer verla aunque creo no sea el momento más indicado , estoy con mi hijo y me imagino usted con sus amigos , aparte sin ofenderla , creo que ha bebido . –
- Sí , estoy con mis amigos , nos dicen LEGIÓN (**) porque somos muchos , y siempre hay espacio para uno más pero Héctor , el alcohol puede hacernos vulnerar ciertas barreras presentes en la psiquis generadas por valores culturales inculcados desde pequeños .- Por un momento la alocución de Paula hizo que olvidaran estar en medio de la calle una noche de carnaval .
- Es carnaval Héctor – Agregó clavando sus pupilas verdes en las de él .
El padre de Santi quiso exclamar algo cuando Paula se arrojó contra su pecho lo abrazó y lo besó profundamente .
Por un lado él quiso evitarla , su hijo estaba presente , por otro lado Paula era una joven hermosa y era placentero tenerla entre sus brazos , sentir sus labios y su lengua y disfrutar esa mezcla de gusto a mujer y cerveza .
La separó , recorrió el cuerpo de Paula con su mirada , la tomó por la cintura con uno de sus brazos , la atrajo hacia él y volvió a besarla profundamente , ella respondió igual que la primera vez con la diferencia que ahora su actitud se tornó más pasional todavía , al punto de morder el labio del profesor que secretamente había elegido desde que lo vio por primera vez.
Héctor gimió pero prefirió seguir sintiendo a Paula contra él y en esa caricia embriagadora ella lamió y tragó la sangre que manaba de su labio inferior .
Pablo estaba asombrado , no solo por el cuerpo de Paula sinó también por la escena que se daba entre ella y el papá de Santi y hasta estaba deseoso de poder experimentar esa sensación con alguna chica por primera vez ; pensó en Milena , una compañera de clase.
Santi solo decidió ser mudo testigo de la escena , si bien él sabía qué se sentía al besar lo suyo con Milena había sido algo más tranquilo , vergonzoso , tierno .
- Suficiente - Bruscamente Héctor separó a Paula de él y buscó a Santi con sus ojos.
- Si suficiente , creo que ha bastado - contestó Paula riendo .
Héctor le alcanzó la máscara de diablo que había caído sobre el capot del auto , Paula se la colocó .
- Tengo tu mail Héctor , volveremos a vernos . - sentenció y se fue riendo como una chica a la que le hacen cosquillas .
- Chicos suban - se limitó a decir Héctor mientras se abrían las puertas del auto .
Habían pasado cosas inesperadas esa noche , más de las que pudieron verse ; Héctor creyó que era la situación vivida con Paula lo que lo hacía sentirse distinto , sin poder explicarlo pero distinto ( Y en cierta forma así era ) .
Santi y Pablo ingresaron al auto ;sus retinas habían visto bastante esa noche , demasiado tal vez para notar el cambio en los ojos de Héctor , esa sutil metamorfosis en sus pupilas , marca indeleble de la presencia que viviría desde ese momento dentro del profesor , que se afincaría con el paso de los siguientes siete días haciéndose más fuerte hasta poder manifestarse y consolidar su dominio .
- Chicos , las historias de carnaval son cuentos de viejas - dijo Héctor antes de arrancar el motor .
– Cuentos de viejas – repitió .
Leonardo Ariel Fortunato
( N. del A. : * Selefótsifem , Mefistófeles en el espejo . )
( N. del A. : ** LEGIÓN , Ver Evangelio de Lucas , Capítulo 8 , versículo 30 )
lunes, 1 de febrero de 2010
Un almuerzo de Domingo
Laura salió a la huerta en busca de especias frescas para terminar de condimentar el almuerzo , el mediodía es templado y límpido , el sol remarca suavemente su figura dentro del vestido de algodón ; me gusta verla así .
Su sonrisa perlada en las mañanas , sobre todo los domingos cuando podemos estar juntos mucho más tiempo , me figura despertar junto a un ángel y dedico varios minutos a contemplarla semidormida antes de levantarme o rozar su piel de manera inocente y lúbrica a la vez .
Demuestra un singular esmero eligiendo las raciones de los frutos de la tierra , como ella suele llamarlos .
Si ; es su afición , podría decir que su actividad principal por el tiempo que invierte .
Ella me convenció de comprar esta vivienda , en un lugar relativamente alejado de la capital .
Debo levantarme temprano cada mañana y manejar casi dos horas para ir al trabajo , soy abogado , realizar presentaciones , vistas de causa y gestiones judiciales , ella se queda en nuestra vieja casa de campo reciclada y en seis horas por la tarde ejerce su profesión en una de las salas especialmente acondicionadas para ello .
Desde pequeña le atrajo la vida rural , a pesar de haber crecido en un barrio del conurbano como yo , a lo que se sumó su costumbre de rescatar perros lastimados o abandonados en la calle ; a nadie le sorprendió que decidiera estudiar veterinaria , y en medio de la cursada de materias comunes a todas las carreras en el primer año de universidad conoció a un chico que no sabía qué hacer con su vida y se interesaba en las leyes porque en ese programa no tenía matemática , el cual al observarla quedó fascinado con sus ojos .
Sobre la alacena , al igual que en la cocina de su madre y al igual que en la cocina de su abuela , reposa una muñeca hecha con espigas de trigo atadas a la altura del tallo , cuyas hebras hacia abajo forman una larga pollera campirana y algunos cortes superiores trenzados convenientemente constituyen los brazos que sostienen un manojo de flores en miniatura y un trozo de cristal , adornada con una simpática capelina de paja y un minúsculo vestido de tela blanca .
Esta artesanía se renueva cada 2 de Febrero ( Fecha de la Candelaria ) en una pintoresca festividad en la cual las mujeres jóvenes desfilan y sus madres obsequian preparados con manteca y queso de elaboración casera , recuerdo que en una ceremonia como esa fui presentado por Laura a su familia y comí un delicioso platillo realizado por su abuela , una dulce anciana que dejó escapar la palabra IMBOLC ante mi perplejidad y las risas de las adolescentes y quien me confió que ése ornato de trigo es de buen augurio en la elaboración de las comidas .
A juzgar por mi paladar en estos años de casado , sé que la muñeca funciona .
Creo ya haber dicho que conduzco alrededor de ciento veinte minutos cada vez que regreso o me dirijo al trabajo , pero al traspasar la puerta y sentir el aroma de la cena momentáneamente se suceden en mi mente instantes de mi niñez y las cocciones de mi madre los días invernales , cuando el calor del hogar lo transforma en un refugio del mundo cotidiano .
Mi progenitora solía pintar como hobbie , a veces tallaba en madera , sostenía que el mejor regalo era el que se realizaba con sus propias manos porque ponía parte de su alma en ello .
Laura profesa esa misma filosofía ; sus platos llevan mucho esmero y dedicación , combina sabores , planea la presentación de la mesa y no deja librado nada al azar , pues su faena culinaria alcanza hasta el hacer postres y bocadillos .
Ya que los jueves nos vamos y volvemos juntos , pues ella dicta una materia en la facultad de veterinaria , realiza un divertido despliegue los miércoles por la noche para que no se pierda el sabor de su comida casera , que termina de aderezar a nuestra llegada con pequeños cubos de colores .
En nuestra familia la cena es un momento íntimo , comemos en la cocina sobre una vetusta mesa de madera heredada de mi abuelo ; charlamos , peleamos y discutimos el día ; es cierto que ésta habitación carece de televisor , pero sí atesora un pequeño equipo musical que nos permite oir suaves melodías de gaitas durante la noche .
Con la música , nosotros , la fuerte iluminación , el calor de las cocciones , los aromas , juraría que a veces puedo transportarme a arcaicos hogares de familiares desconocidos en una tierra donde las estaciones suceden en fechas distintas .
Cualquiera juzgaría anticuado el empeño de Laura en la preparación de sus platos , pero he descubierto algo , es una forma pura de comunicarse , Katja , nuestro retoño más joven , comparte esas labores con ella , la hacen sentirse especial como si fuera una iniciada a un conocimiento hermético , al cual el resto de los mortales , en especial su hermano mayor , Agustín , le son totalmente profanos .
Independientemente de mi estado de ánimo siempre logra que me ría cuando hace batidos en un recipiente plástico con su sonrisa ahuecada por la falta de algunos dientes de leche y esos ojos vivaces de ave en su níveo rostro enmarcado por una lacia cabellera rubia similar a la de su madre .
:- Con lo natural despiertas , con la natural creces ,
con lo natural reposas , con lo natural te fortaleces .... -
Canta en su pronunciación graciosa , mientras sus manitas trabajan enérgicamente , esos versitos aprendidos de su madre ; quien a su vez lo aprendió de la suya y estoy seguro se avergonzará de esto cuando sea púber pero regocijará su alma cuando se lo enseñe a su hija .
Si bien yo también sé cocinar , y de hecho varias veces le he dado a Laura gratos agasajos , Katja mediante este acto mantiene un vínculo más estrecho con su madre .
Perdidos en comentarios sobre la cantidad de sal , pimienta , orégano y tomillo , se escurren fragmentos del día de escuela , si esto o aquello resulta más fácil , si Carolina o Marcela son mejores amigas , etc .
La tarea es solo un contexto , un medio .
Algo similar ocurre entre Agustín y yo cuando le enseño a gambetear , a marear , frenar la pelota y otros trucos del fútbol mientras se descorre ese velo tejido por la vergüenza cuando habla de sus cambios corporales , su incipiente interés en las mujeres de su edad , sus amigos o sus exámenes .
Cosas de hombres y cosas de mujeres , sostienen en el barrio .
Tanto Agustín como Katja , al contrario de los demás chicos , son amantes del consomé ; si bien Laura los varía ; zanahorias , espárragos , calabazas , unos toques de carne vacuna , pollo o pescado ellos parecen no cansarse y pedirlos seguido , causan admiración en las vecinas .
Debo confesar que en esta particularidad ayudaron bastante las historias para dormir de Laura y su madre y un gran caldero de hierro negro que decora nuestra cocina , herencia de alguna bisabuela de mi esposa ya que permaneció tantos años en su familia que es difícil precisar su origen .
Por la ventana entornada alcanzo a verlos en el patio trasero .
Laura reclinada entre algunas plantas sostenidas por su tutor de caña eligiendo tomillo o estragón ; Katja , atenta , a su lado .
Agustín , unos pasos más allá , juega con Hécate , un hermoso ejemplar de ovejero alemán hembra de tres años y medio que es nuestra guardiana y amiga , arrojando una y otra vez una pelota de goma escarlata que ella le retorna .
Observo también más al fondo abierta la antigua puerta de hierro soportada por viejos pilares de piedra , resabio de cuando la propiedad era una estancia , que da a la calle trasera y seguro Agustín dejó abierta al hablar con los chicos vecinos .
Mi nariz es inundada , entretanto , por los vapores de las ollas sobre las hornallas ; en una se está poniendo a punto una deliciosa sopa de calabaza que será nuestro primer plato y en la otra un tentador guisado de cordero con papas y batatas rebozando en su jugo , me distraigo pensando en el postre , una preparación de chocolate , vainilla y algunos toques de crema que aguarda en la heladera ; particularmente me encanta y cuya receta fue el regalo final de bodas que mi madre le obsequió a mi esposa .
Es entonces cuando oigo el grito .
Mis pupilas vuelven a elevarse sobre la ventana para descubrir a Laura cruzando la puerta a la carrera , su capelina caída metros atrás , no diviso a los niños .
Cruzo corriendo el patio , tal vez destrozo alguno de los plantíos desesperado por saber qué ocurrió .
Ya fuera contemplo el cuadro desgarrador , de seguro la pelota salio por la puerta abierta , Hécate la persiguió alegre .
El conductor no tuvo tiempo de esquivarla ni tampoco de detenerse .
La perra yace en la calle con sus costillas totalmente aplastadas , una gran cantidad espesa de sangre mana de su boca con cada exhalación .
Agustín llora , Katja se acerca ; intento detenerla para que sus retinas de siete años no guarden esta dolorosa escena , algo se posa en mi hombro .
Es la tersa mano de Laura que me susurra al oído que deje fluir la situación y crea en el corazón puro de Katja .
Mi hija se arrodilla junto a la malherida mascota , coloca sus manos sobre la hundida caja torácica y empieza a decir algo ; ininteligible para mí o para algún otro de los mortales .
No logro ser invadido por la desesperación porque el calor que emana de Laura serena mi espíritu , su presencia causa en mí la misma sensación de un rayo solar en filtrándose por la ventana un día de invierno y ahuyenta lo que hubiera sido enojo , dolor y tristeza por una calma marina conjugada con un sentir de seguridad y esperanza en algo que desconozco .
Veo o creo ver un minúsculo destello dorado que recubre la pequeña mano de mi hija y pronto crece y cubre todo su cuerpo y segundos más tarde también completamente al animal moribundo .
Dentro de ese haz su caja torácica se empieza a hinchar como un globo cuando se infla , la luz es muy brillante y de repente comienza a disminuir su intensidad .
Cuando desaparece por completo Hécate se yergue vigorosa y entra corriendo tras esa bendita pelota de un tono colorado chillón , no quedan vestigios de la otrora mancha de sangre derramada en el asfalto , Katja va tras ella con su risa embriagadora .
Agustín esta vez asegurará bien el cerrojo y comprendo que no habrá que regañarlo , que de ahora en adelante siempre cerrará bien el portón .
Laura me besa con su abrazo cálido mientras sostiene un manojo de ramitas verdes con pequeñas hojas redondeadas .
- Vamos antes que se queme el almuerzo – me dice sonriendo .
Caminamos en dirección a la cocina en silencio , abrazados como dos amantes que recién comenzaron su relación , y me brota una carcajada cuando de repente imagino la respuesta que daría si alguien me pregunta qué rasgos particulares de la familia anidaron en mi hija .
Leonardo Ariel Fortunato ( a L.V.G. )
Su sonrisa perlada en las mañanas , sobre todo los domingos cuando podemos estar juntos mucho más tiempo , me figura despertar junto a un ángel y dedico varios minutos a contemplarla semidormida antes de levantarme o rozar su piel de manera inocente y lúbrica a la vez .
Demuestra un singular esmero eligiendo las raciones de los frutos de la tierra , como ella suele llamarlos .
Si ; es su afición , podría decir que su actividad principal por el tiempo que invierte .
Ella me convenció de comprar esta vivienda , en un lugar relativamente alejado de la capital .
Debo levantarme temprano cada mañana y manejar casi dos horas para ir al trabajo , soy abogado , realizar presentaciones , vistas de causa y gestiones judiciales , ella se queda en nuestra vieja casa de campo reciclada y en seis horas por la tarde ejerce su profesión en una de las salas especialmente acondicionadas para ello .
Desde pequeña le atrajo la vida rural , a pesar de haber crecido en un barrio del conurbano como yo , a lo que se sumó su costumbre de rescatar perros lastimados o abandonados en la calle ; a nadie le sorprendió que decidiera estudiar veterinaria , y en medio de la cursada de materias comunes a todas las carreras en el primer año de universidad conoció a un chico que no sabía qué hacer con su vida y se interesaba en las leyes porque en ese programa no tenía matemática , el cual al observarla quedó fascinado con sus ojos .
Sobre la alacena , al igual que en la cocina de su madre y al igual que en la cocina de su abuela , reposa una muñeca hecha con espigas de trigo atadas a la altura del tallo , cuyas hebras hacia abajo forman una larga pollera campirana y algunos cortes superiores trenzados convenientemente constituyen los brazos que sostienen un manojo de flores en miniatura y un trozo de cristal , adornada con una simpática capelina de paja y un minúsculo vestido de tela blanca .
Esta artesanía se renueva cada 2 de Febrero ( Fecha de la Candelaria ) en una pintoresca festividad en la cual las mujeres jóvenes desfilan y sus madres obsequian preparados con manteca y queso de elaboración casera , recuerdo que en una ceremonia como esa fui presentado por Laura a su familia y comí un delicioso platillo realizado por su abuela , una dulce anciana que dejó escapar la palabra IMBOLC ante mi perplejidad y las risas de las adolescentes y quien me confió que ése ornato de trigo es de buen augurio en la elaboración de las comidas .
A juzgar por mi paladar en estos años de casado , sé que la muñeca funciona .
Creo ya haber dicho que conduzco alrededor de ciento veinte minutos cada vez que regreso o me dirijo al trabajo , pero al traspasar la puerta y sentir el aroma de la cena momentáneamente se suceden en mi mente instantes de mi niñez y las cocciones de mi madre los días invernales , cuando el calor del hogar lo transforma en un refugio del mundo cotidiano .
Mi progenitora solía pintar como hobbie , a veces tallaba en madera , sostenía que el mejor regalo era el que se realizaba con sus propias manos porque ponía parte de su alma en ello .
Laura profesa esa misma filosofía ; sus platos llevan mucho esmero y dedicación , combina sabores , planea la presentación de la mesa y no deja librado nada al azar , pues su faena culinaria alcanza hasta el hacer postres y bocadillos .
Ya que los jueves nos vamos y volvemos juntos , pues ella dicta una materia en la facultad de veterinaria , realiza un divertido despliegue los miércoles por la noche para que no se pierda el sabor de su comida casera , que termina de aderezar a nuestra llegada con pequeños cubos de colores .
En nuestra familia la cena es un momento íntimo , comemos en la cocina sobre una vetusta mesa de madera heredada de mi abuelo ; charlamos , peleamos y discutimos el día ; es cierto que ésta habitación carece de televisor , pero sí atesora un pequeño equipo musical que nos permite oir suaves melodías de gaitas durante la noche .
Con la música , nosotros , la fuerte iluminación , el calor de las cocciones , los aromas , juraría que a veces puedo transportarme a arcaicos hogares de familiares desconocidos en una tierra donde las estaciones suceden en fechas distintas .
Cualquiera juzgaría anticuado el empeño de Laura en la preparación de sus platos , pero he descubierto algo , es una forma pura de comunicarse , Katja , nuestro retoño más joven , comparte esas labores con ella , la hacen sentirse especial como si fuera una iniciada a un conocimiento hermético , al cual el resto de los mortales , en especial su hermano mayor , Agustín , le son totalmente profanos .
Independientemente de mi estado de ánimo siempre logra que me ría cuando hace batidos en un recipiente plástico con su sonrisa ahuecada por la falta de algunos dientes de leche y esos ojos vivaces de ave en su níveo rostro enmarcado por una lacia cabellera rubia similar a la de su madre .
:- Con lo natural despiertas , con la natural creces ,
con lo natural reposas , con lo natural te fortaleces .... -
Canta en su pronunciación graciosa , mientras sus manitas trabajan enérgicamente , esos versitos aprendidos de su madre ; quien a su vez lo aprendió de la suya y estoy seguro se avergonzará de esto cuando sea púber pero regocijará su alma cuando se lo enseñe a su hija .
Si bien yo también sé cocinar , y de hecho varias veces le he dado a Laura gratos agasajos , Katja mediante este acto mantiene un vínculo más estrecho con su madre .
Perdidos en comentarios sobre la cantidad de sal , pimienta , orégano y tomillo , se escurren fragmentos del día de escuela , si esto o aquello resulta más fácil , si Carolina o Marcela son mejores amigas , etc .
La tarea es solo un contexto , un medio .
Algo similar ocurre entre Agustín y yo cuando le enseño a gambetear , a marear , frenar la pelota y otros trucos del fútbol mientras se descorre ese velo tejido por la vergüenza cuando habla de sus cambios corporales , su incipiente interés en las mujeres de su edad , sus amigos o sus exámenes .
Cosas de hombres y cosas de mujeres , sostienen en el barrio .
Tanto Agustín como Katja , al contrario de los demás chicos , son amantes del consomé ; si bien Laura los varía ; zanahorias , espárragos , calabazas , unos toques de carne vacuna , pollo o pescado ellos parecen no cansarse y pedirlos seguido , causan admiración en las vecinas .
Debo confesar que en esta particularidad ayudaron bastante las historias para dormir de Laura y su madre y un gran caldero de hierro negro que decora nuestra cocina , herencia de alguna bisabuela de mi esposa ya que permaneció tantos años en su familia que es difícil precisar su origen .
Por la ventana entornada alcanzo a verlos en el patio trasero .
Laura reclinada entre algunas plantas sostenidas por su tutor de caña eligiendo tomillo o estragón ; Katja , atenta , a su lado .
Agustín , unos pasos más allá , juega con Hécate , un hermoso ejemplar de ovejero alemán hembra de tres años y medio que es nuestra guardiana y amiga , arrojando una y otra vez una pelota de goma escarlata que ella le retorna .
Observo también más al fondo abierta la antigua puerta de hierro soportada por viejos pilares de piedra , resabio de cuando la propiedad era una estancia , que da a la calle trasera y seguro Agustín dejó abierta al hablar con los chicos vecinos .
Mi nariz es inundada , entretanto , por los vapores de las ollas sobre las hornallas ; en una se está poniendo a punto una deliciosa sopa de calabaza que será nuestro primer plato y en la otra un tentador guisado de cordero con papas y batatas rebozando en su jugo , me distraigo pensando en el postre , una preparación de chocolate , vainilla y algunos toques de crema que aguarda en la heladera ; particularmente me encanta y cuya receta fue el regalo final de bodas que mi madre le obsequió a mi esposa .
Es entonces cuando oigo el grito .
Mis pupilas vuelven a elevarse sobre la ventana para descubrir a Laura cruzando la puerta a la carrera , su capelina caída metros atrás , no diviso a los niños .
Cruzo corriendo el patio , tal vez destrozo alguno de los plantíos desesperado por saber qué ocurrió .
Ya fuera contemplo el cuadro desgarrador , de seguro la pelota salio por la puerta abierta , Hécate la persiguió alegre .
El conductor no tuvo tiempo de esquivarla ni tampoco de detenerse .
La perra yace en la calle con sus costillas totalmente aplastadas , una gran cantidad espesa de sangre mana de su boca con cada exhalación .
Agustín llora , Katja se acerca ; intento detenerla para que sus retinas de siete años no guarden esta dolorosa escena , algo se posa en mi hombro .
Es la tersa mano de Laura que me susurra al oído que deje fluir la situación y crea en el corazón puro de Katja .
Mi hija se arrodilla junto a la malherida mascota , coloca sus manos sobre la hundida caja torácica y empieza a decir algo ; ininteligible para mí o para algún otro de los mortales .
No logro ser invadido por la desesperación porque el calor que emana de Laura serena mi espíritu , su presencia causa en mí la misma sensación de un rayo solar en filtrándose por la ventana un día de invierno y ahuyenta lo que hubiera sido enojo , dolor y tristeza por una calma marina conjugada con un sentir de seguridad y esperanza en algo que desconozco .
Veo o creo ver un minúsculo destello dorado que recubre la pequeña mano de mi hija y pronto crece y cubre todo su cuerpo y segundos más tarde también completamente al animal moribundo .
Dentro de ese haz su caja torácica se empieza a hinchar como un globo cuando se infla , la luz es muy brillante y de repente comienza a disminuir su intensidad .
Cuando desaparece por completo Hécate se yergue vigorosa y entra corriendo tras esa bendita pelota de un tono colorado chillón , no quedan vestigios de la otrora mancha de sangre derramada en el asfalto , Katja va tras ella con su risa embriagadora .
Agustín esta vez asegurará bien el cerrojo y comprendo que no habrá que regañarlo , que de ahora en adelante siempre cerrará bien el portón .
Laura me besa con su abrazo cálido mientras sostiene un manojo de ramitas verdes con pequeñas hojas redondeadas .
- Vamos antes que se queme el almuerzo – me dice sonriendo .
Caminamos en dirección a la cocina en silencio , abrazados como dos amantes que recién comenzaron su relación , y me brota una carcajada cuando de repente imagino la respuesta que daría si alguien me pregunta qué rasgos particulares de la familia anidaron en mi hija .
Leonardo Ariel Fortunato ( a L.V.G. )
viernes, 1 de enero de 2010
El Rapto de las sombras
Tal vez sea su vocación aquello que hace que ése joven venga a verme diariamente . Desde aquí no puedo hablarle y , cuando lo intento , me da un intenso frío y solo consigo balbucear mientras tiemblo , entonces dice que estoy nerviosa y me suministra ese líquido amarillento que me hace dormir .
Quizás algún día sepa mi historia .
Pienso , ahora tengo tiempo para pensar , que mi historia nunca comenzó sino que siempre estuvo y era inevitable que aquello me ocurriese ; pero el primer hecho concreto fue la mañana del 26 de Marzo .
Estaba particularmente bien , sentía un gran entusiasmo y todos decían que era muy optimista .
Por más que sea un supermercado , una , con el tiempo , puede distinguir clientes habituales de los que pasan por primera vez y a eso de las 8:00 a.m. apareció ese chico .
- ¿ Cuanto es ? – me preguntó al mostrarme una botella de vino .
Estaba vestido completamente de negro , sus jeans y su chomba , de cabello corto y una cara casi angelical .
- Siete pesos – dije casi riéndome .
Parecía que estuviera en la secundaria ( aunque tampoco estaba tan vieja ; la había dejado solo dos años atrás . ) . Me pagó y se fue , quedando impregnada de su perfume no dejé de pensar en él todo el día .
Sorpresivamente la jornada siguiente , cuando salí por la tarde , me estaba esperando .
- Mirá , no sé bien que decir , soy tímido y nunca fui bueno para hablar con las chicas , lo cierto es que me gustó tu forma de ser y … -
- Sí – no le di tiempo a terminar , pero él me atraía de una forma indescriptible y no hice más para que no creyera que yo era demasiado fácil .
Así fue como , de repente , me hallé tomando un café con él , viajando en su auto ( un confortable cero kilómetro ) y siendo cortejada de una manera galante , tierna y cálida .
Pasaron algunas semanas y , con la combinación de su forma de cortejarme y el magnetismo que me llevaba a desearlo impulsivamente acabamos despertando en un cuarto de hotel de las cercanías .
Él me llevó a la cama con una pasión tal que pudo arrastrarme a la locura . Recuerdo haberle preguntado al amanecer mientras yacía en su pecho . :
- ¿ Qué querés de mí ? –
- Tu alma .- susurró en mi oído consiguiendo que desfalleciera de amor por él y expresara mi sentir con un hondo suspiro .
Tal vez esto fue un prólogo vano pues es posible que mi historia realmente haya comenzado cuando fui una tarde a su casa .
Iba seguido a verlo , pero ese día me abrió la puerta una rubia ( para colmo joven y bonita ) vestía una pollera corta que resaltaba muy bien sus piernas y caderas ; lucía una camisa muy ceñida .
- Ella es Muriel , mi mejor amiga .- dijo él apareciendo tras ella .
No sé por qué contuve mis nervios y entré .
Cuando estuvimos solos me contó que ella era como su hermana y se conocían desde mucho tiempo atrás ( creo que resaltó las tres últimas palabras ) .
Más tarde conocí a todos sus amigos y me llamó la atención lo cultos que eran ( creí que eran todos estudiantes universitarios ) pero lo que más me extrañó era que por más que los veía reir y conversar llegué a pensar que todo era una actuación para engañarme .
A su vez , él conoció a los míos y me comentó el agrado que le despertaba el calor que había entre nosotros .
Nos sorprendió así el cumpleaños de Ricardo , un viejo amigo mío ( mi novio en la infancia ) , confesor y consejero . Recuerdo que en un momento de la reunión nos hallamos a solas .
- ¿ Qué pensás de Leandro ? – le pregunté .
- Si te quiere bueno , pero ¿ No sé ? . Lo noto frío .-
Me irrité con él muy dentro ( aunque luego desearía haberlo escuchado antes ) pero lo pasé por alto .
El agasajo terminó . Leandro y yo volvíamos cuando se detuvo en el primer semáforo , dejó caer su mano sobre mi pierna y sentí un inmenso calor que subió rápidamente desde mis pies hasta mi cabello .
- Te necesito esta noche .- agregó .
Me extrañó su frase ( nunca antes había usado esas palabras ) . Nos desviamos del curso original y , quien sabe como , pasamos frente al cementerio .
- ¿ Qué hacés ? – exclamé cuando detuvo el auto .
- ¿ No te excita esta soledad ? , ¿ Esta lúgubre amargura ? En otras épocas , en Asiria se fornicaba delante de los muertos .- replicó mientras hurgaba con su cálida y tersa mano bajo mi falda .
No recuerdo haber prestado atención a su respuesta , solo me dejé llevar por los deseos de mi sangre amotinada . Mi corazón latía fuertemente y yo deseaba que ese momento se prolongara hasta la eternidad .
Nos pasamos al asiento de atrás y gocé hasta quedar exhausta y adormecerme .
Hay una fina y delicada línea que separa la realidad de la ficción y el sano juicio de la locura . Y ésta frontera es tan mínima que algunas personas cuerdas aparentan ser enajenadas .
Es así que cuando desperté deseé con todas mis fuerzas que aquello fuera un sueño pues surgió ante mí una escena tan escalofriante como terrible .
Interrumpió abruptamente mi sueño el frío de la tumba donde me encontraba acostada boca arriba y desnuda .
Temblé al ver a los amigos de Leandro vestidos con túnicas negras que los cubrían íntegramente desde los pies descalzos hasta el cuello .
Me sujetaban por ambas muñecas y tobillos con una gran fuerza , sangraba cuando apretaban con sus dedos .
Murmuraban una extraña letanía en un idioma para mí incognoscible y el hombre al que yo amaba y creía había sido capturado por estas bestias se paró delante mío ataviado igual que los demás pero con una copa dorada semejante a un cáliz en su mano izquierda y un gran cuchillo en su mano derecha .
Grité infructuosamente para que alguien me oyera y al forcejear solo conseguí incrementar mi dolor .
Ellos continuaban musitando esa rara plegaria mientras él me arrojó un líquido espeso y blancuzco que contenía la copa .
- Luzbel , maestro de la luz , dueño de la sabiduría más allá . Poseedor de los grandes secretos de la creación . Acepta mi humilde presente . Tomé su carne y fue para tí .¡¡¡¡ Acepta ahora su alma !!!! – extendió su brazo y lo cortó con la daga de la otra mano , su sangre bañó mi pecho desnudo y grité otra vez . Todos huyeron y desaparecieron como por arte de magia .
Logré incorporarme y los vi de lejos moverse como sombras fugaces .
Entonces un viento helado sopló logrando estremecerme de frío .
Observé unos desmesuradamente grandes ojos rojos resplandecientes , una presencia , un fétido ser cuya existencia cualquier hombre o mujer en sus cabales habría negado se erguía frente a mí y retumbó en mis oídos una extraña frase a la cual siguió otra pronunciadas en esa lengua incomprensible . Allí ocurrió lo peor .
No puedo describir el horror y la repulsión de lo que ví .
Las tumbas comenzaron a abrirse liberando cuerpos nauseabundos , podridos , mutilados . ¡ Oh Dios ! ¡ Ayúdame ! .
La mañana siguiente me hallaron unos hombres sentada en el mármol , desnuda y temblando , sin poder hablarles ni mover mis extremidades .
Llamaron a una ambulancia y , desde el hospital me derivaron aquí .
Dicen que tengo algo llamado “ catatonia “ que es probable dure días , meses o años , desconocen su causa y su cura pero esperan que desaparezca imprevistamente como ellos suponen que vino .
Hay un nuevo psiquiatra que se interesó en mi caso y me visita cada mañana .
Tal vez sea su vocación aquello que hace que ése joven venga a verme diariamente . Desde aquí no puedo hablarle y , cuando lo intento , me da un intenso frío y solo consigo balbucear mientras tiemblo , entonces dice que estoy nerviosa y me suministra ese líquido amarillento que me hace dormir .
Quizás algún día sepa mi historia .
Leonardo Ariel Fortunato
Quizás algún día sepa mi historia .
Pienso , ahora tengo tiempo para pensar , que mi historia nunca comenzó sino que siempre estuvo y era inevitable que aquello me ocurriese ; pero el primer hecho concreto fue la mañana del 26 de Marzo .
Estaba particularmente bien , sentía un gran entusiasmo y todos decían que era muy optimista .
Por más que sea un supermercado , una , con el tiempo , puede distinguir clientes habituales de los que pasan por primera vez y a eso de las 8:00 a.m. apareció ese chico .
- ¿ Cuanto es ? – me preguntó al mostrarme una botella de vino .
Estaba vestido completamente de negro , sus jeans y su chomba , de cabello corto y una cara casi angelical .
- Siete pesos – dije casi riéndome .
Parecía que estuviera en la secundaria ( aunque tampoco estaba tan vieja ; la había dejado solo dos años atrás . ) . Me pagó y se fue , quedando impregnada de su perfume no dejé de pensar en él todo el día .
Sorpresivamente la jornada siguiente , cuando salí por la tarde , me estaba esperando .
- Mirá , no sé bien que decir , soy tímido y nunca fui bueno para hablar con las chicas , lo cierto es que me gustó tu forma de ser y … -
- Sí – no le di tiempo a terminar , pero él me atraía de una forma indescriptible y no hice más para que no creyera que yo era demasiado fácil .
Así fue como , de repente , me hallé tomando un café con él , viajando en su auto ( un confortable cero kilómetro ) y siendo cortejada de una manera galante , tierna y cálida .
Pasaron algunas semanas y , con la combinación de su forma de cortejarme y el magnetismo que me llevaba a desearlo impulsivamente acabamos despertando en un cuarto de hotel de las cercanías .
Él me llevó a la cama con una pasión tal que pudo arrastrarme a la locura . Recuerdo haberle preguntado al amanecer mientras yacía en su pecho . :
- ¿ Qué querés de mí ? –
- Tu alma .- susurró en mi oído consiguiendo que desfalleciera de amor por él y expresara mi sentir con un hondo suspiro .
Tal vez esto fue un prólogo vano pues es posible que mi historia realmente haya comenzado cuando fui una tarde a su casa .
Iba seguido a verlo , pero ese día me abrió la puerta una rubia ( para colmo joven y bonita ) vestía una pollera corta que resaltaba muy bien sus piernas y caderas ; lucía una camisa muy ceñida .
- Ella es Muriel , mi mejor amiga .- dijo él apareciendo tras ella .
No sé por qué contuve mis nervios y entré .
Cuando estuvimos solos me contó que ella era como su hermana y se conocían desde mucho tiempo atrás ( creo que resaltó las tres últimas palabras ) .
Más tarde conocí a todos sus amigos y me llamó la atención lo cultos que eran ( creí que eran todos estudiantes universitarios ) pero lo que más me extrañó era que por más que los veía reir y conversar llegué a pensar que todo era una actuación para engañarme .
A su vez , él conoció a los míos y me comentó el agrado que le despertaba el calor que había entre nosotros .
Nos sorprendió así el cumpleaños de Ricardo , un viejo amigo mío ( mi novio en la infancia ) , confesor y consejero . Recuerdo que en un momento de la reunión nos hallamos a solas .
- ¿ Qué pensás de Leandro ? – le pregunté .
- Si te quiere bueno , pero ¿ No sé ? . Lo noto frío .-
Me irrité con él muy dentro ( aunque luego desearía haberlo escuchado antes ) pero lo pasé por alto .
El agasajo terminó . Leandro y yo volvíamos cuando se detuvo en el primer semáforo , dejó caer su mano sobre mi pierna y sentí un inmenso calor que subió rápidamente desde mis pies hasta mi cabello .
- Te necesito esta noche .- agregó .
Me extrañó su frase ( nunca antes había usado esas palabras ) . Nos desviamos del curso original y , quien sabe como , pasamos frente al cementerio .
- ¿ Qué hacés ? – exclamé cuando detuvo el auto .
- ¿ No te excita esta soledad ? , ¿ Esta lúgubre amargura ? En otras épocas , en Asiria se fornicaba delante de los muertos .- replicó mientras hurgaba con su cálida y tersa mano bajo mi falda .
No recuerdo haber prestado atención a su respuesta , solo me dejé llevar por los deseos de mi sangre amotinada . Mi corazón latía fuertemente y yo deseaba que ese momento se prolongara hasta la eternidad .
Nos pasamos al asiento de atrás y gocé hasta quedar exhausta y adormecerme .
Hay una fina y delicada línea que separa la realidad de la ficción y el sano juicio de la locura . Y ésta frontera es tan mínima que algunas personas cuerdas aparentan ser enajenadas .
Es así que cuando desperté deseé con todas mis fuerzas que aquello fuera un sueño pues surgió ante mí una escena tan escalofriante como terrible .
Interrumpió abruptamente mi sueño el frío de la tumba donde me encontraba acostada boca arriba y desnuda .
Temblé al ver a los amigos de Leandro vestidos con túnicas negras que los cubrían íntegramente desde los pies descalzos hasta el cuello .
Me sujetaban por ambas muñecas y tobillos con una gran fuerza , sangraba cuando apretaban con sus dedos .
Murmuraban una extraña letanía en un idioma para mí incognoscible y el hombre al que yo amaba y creía había sido capturado por estas bestias se paró delante mío ataviado igual que los demás pero con una copa dorada semejante a un cáliz en su mano izquierda y un gran cuchillo en su mano derecha .
Grité infructuosamente para que alguien me oyera y al forcejear solo conseguí incrementar mi dolor .
Ellos continuaban musitando esa rara plegaria mientras él me arrojó un líquido espeso y blancuzco que contenía la copa .
- Luzbel , maestro de la luz , dueño de la sabiduría más allá . Poseedor de los grandes secretos de la creación . Acepta mi humilde presente . Tomé su carne y fue para tí .¡¡¡¡ Acepta ahora su alma !!!! – extendió su brazo y lo cortó con la daga de la otra mano , su sangre bañó mi pecho desnudo y grité otra vez . Todos huyeron y desaparecieron como por arte de magia .
Logré incorporarme y los vi de lejos moverse como sombras fugaces .
Entonces un viento helado sopló logrando estremecerme de frío .
Observé unos desmesuradamente grandes ojos rojos resplandecientes , una presencia , un fétido ser cuya existencia cualquier hombre o mujer en sus cabales habría negado se erguía frente a mí y retumbó en mis oídos una extraña frase a la cual siguió otra pronunciadas en esa lengua incomprensible . Allí ocurrió lo peor .
No puedo describir el horror y la repulsión de lo que ví .
Las tumbas comenzaron a abrirse liberando cuerpos nauseabundos , podridos , mutilados . ¡ Oh Dios ! ¡ Ayúdame ! .
La mañana siguiente me hallaron unos hombres sentada en el mármol , desnuda y temblando , sin poder hablarles ni mover mis extremidades .
Llamaron a una ambulancia y , desde el hospital me derivaron aquí .
Dicen que tengo algo llamado “ catatonia “ que es probable dure días , meses o años , desconocen su causa y su cura pero esperan que desaparezca imprevistamente como ellos suponen que vino .
Hay un nuevo psiquiatra que se interesó en mi caso y me visita cada mañana .
Tal vez sea su vocación aquello que hace que ése joven venga a verme diariamente . Desde aquí no puedo hablarle y , cuando lo intento , me da un intenso frío y solo consigo balbucear mientras tiemblo , entonces dice que estoy nerviosa y me suministra ese líquido amarillento que me hace dormir .
Quizás algún día sepa mi historia .
Leonardo Ariel Fortunato
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