jueves, 24 de septiembre de 2009

El Relato de Érica :

El dolor era fuerte y sostenido , una grosera invasión en lo más íntimo de mi ser , lloré en silencio ; intenté respirar hondo , incluso rezar (todo lo que el Padre José me había indicado para cuando llegara el momento ) , al fin y al cabo otros habían pasado por la misma experiencia ; y sobrevivieron.

No pensé que lo sentiría tanto ; algunos chicos y chicas del hogar que ya habían pasado por lo mismo hasta hacían bromas , pero dolía y mucho , de repente sentí esa presión sobre mi pecho (la de la alta mano que reparte bendiciones ) y el aroma de la cebada fermentada en una cálida bocanada horadó la parte trasera de mi cuello , quemando mis orejas y llegando hasta mi garganta , nunca lo olvidaré , y si bien la invasión cesó , el dolor se mantuvo aunque creí que se hizo más soportable como una quemadura que si bien no deja conciliar el sueño tiene una intensidad menor en la piel cuando cesa la llama.
El Padre José , siempre tan bueno , me dejó dormir en la cama grande ; cerré los ojos y traté de hacer que dormía (así a veces la noche se hace más corta , me servía cuando me querían pegar las chicas mayores ) y sentí los dulces y paternales labios del Padre José en mi frente – Ya está muñequita , descansá , mañana será otro día – exclamó.

El dolor era parte de nuestras vidas , tarde o temprano todas las chicas o los chicos del hogar lo íbamos a sentir , algunos decían que era por única vez pero Carolina una de las chicas más grandes , que es mi amiga , me dijo que se sentía siempre.
Roxana y Carlos coincidían en que si bien era molesto no era tan malo como vivir en la calle ; acá teníamos techo , comida , nos bañábamos , la gente nos dejaba ropa y hasta íbamos a una escuela , el padre José nos daba clases de catequesis y los mayores decían que teníamos un futuro ; al menos eso escuché cuando de la televisión le hicieron un reportaje al padre José .
El Padre José era un hombre muy bueno , fundó el hogar hace muchos años y siempre se encargó solo , tenía muchas obligaciones , es difícil hacer el trabajo de Dios , pero llevaba las cosas adelante.

Hubo algunas personas malas que alguna vez lo atacaron , una vez un señor que le decían no sé que cosa social y otro al que le decían Doctor , pero que no andaba de blanco ni con medicamentos le gritaron que iban a llevar las cosas hasta las últimas consecuencias y el Padre se enojó con ellos , ese día yo estaba escondida en el despacho del Padre ( donde nos hacía ir para confesarnos y limpiarnos de nuestros pecados “ lavar el alma “ le decía ) , hasta vino otro Padre de lejos al que nunca había visto y era distinto a los otros que a veces visitaban al Padre José porque tenía un sombrerito violeta como una boina y una gran cruz plateada en el pecho.
Ese día los señores (el no sé qué social y el Doctor que no curaba ) se fueron muy enojados y el Padre José se quedó a solas con el otro Padre hablando mucho.
Pero Dios cuida a los hombres buenos como el Padre José y nos enteramos por la tele que el no sé qué social había tenido un accidente con el auto y el doctor que no curaba había sido llevado por la policía por un asunto de drogas.

A pesar de ser chica sé lo que son las drogas , cuando estaba en la calle vi a muchas personas que tomaban , incluso mi mamá que se fue con Dios a los 18 años lo hizo por las drogas , eso me contaron.
Sabía que la gente hacía muchas cosas por las drogas incluso algunos y algunas aguantaban el dolor varias veces por día solo por tenerlas ; por eso supe que el dolor no era tan malo y que teníamos suerte de haber sido sacados de la calle por el Padre José gracias a Dios sé que hay muchos como él.

Pero en la escuela un día apareció una profesora nueva era linda y siempre se vestía muy bien , era la señorita Florencia.
Enseñaba historia y nos contó muchísimas cosas , sobre todo de historia antigua , nos contó a mí y a los chicos mayores que le prestaban atención porque tenía lindas piernas que existieron otras formas de ver a Dios , que existían grandes construcciones en distintos lugares del mundo que apuntaban a una estrella y que habían sido hechas por los hombres en épocas muy antiguas (inmemoriales creo que le decían los más estudiosos ) .
Así nos enteramos que existían en el norte de un lugar llamado África unas cosas llamadas pirámides que eran muy grandes y antiguas que apuntaban hacia esa estrella , que también en un país lejano donde en las iglesias no se reza a Jesús sino a un hombre dorado sentado que piensa ( los chicos mayores creo le dicen Tailandia ) existen grandes templos que apuntan a esa estrella y que en Bolivia ( esa me la acuerdo porque en el hogar hay chicos de allá ) hay una puerta grande de Piedra en la montaña que apunta a esa estrella.
Además nos contó que hay un lago que se llama “ Puma de Piedra “ , Titicaca también ubicado en Bolivia , que tiene forma de puma que mata a un conejo pero que solo se ve desde el aire y no se sabe como los antiguos pobladores del lugar le pusieron así si no tenían aviones.
Y que ahí vive una raza de hombres en islas de algo llamado caña que fueron en tiempos muy remotos ( me acuerdo más de esa palabra que de inmemoriales como dicen los chicos más grandes haciéndose los importantes ) fueron condenados a vivir en el lago por otra tribu , los Incas que fueron muy importantes en América.
La señorita Florencia le contó a los chicos más grandes que esos aborígenes se llaman Aymaras y que entre sus cuentos ( tradiciones les dicen ellos ) aseguran que son hijos de las estrellas y no del sol como los Incas y que su sangre es negra que fueron derrotados por los hijos de la luz pero que volverán a gobernar el mundo.
También les contó a los chicos que hubo un grupo de personas en Europa que creía que el mundo no lo había hecho Dios sino un ser llamado el demiurgo y que éste ser creó a Dios que se rebeló contra él y esta gente fue quemada viva mucho tiempo atrás.
Los chicos hablaban asombrados sobre una religión que existe en otra parte del planeta donde obligan a las mujeres a llevar la cara tapada con telas que se llaman velos y estos aseguran que Jesús nunca fue crucificado.
Tal vez fue por esto último que el Padre José empezó a enojarse con la señorita Florencia y la empezó a sacar de horas decían los preceptores pero casi todos lo demás maestros y maestras de historia que venían se enfermaban de fuertes gripes y resfriados e hizo que a la señorita Florencia le dieran cada vez más cursos y , a pesar de estar enojado con ella el Padre José tuvo que dejar que fuéramos con ella de excursión a distintos lugares donde guardaban cosas del pasado y hasta días de parques donde cantábamos y nos reíamos .
El Padre José siempre venía para escuchar lo que hablaba la señorita Florencia con nosotros pero siempre , siempre se quedaba dormido .:-La tarea de Dios es agotadora – decía la señorita Florencia riendo , y como por arte de magia el Padre se despertaba cuando nos íbamos.
En uno de esos viajes uno de los chicos más chiquitos dijo que la señorita Florencia le había curado una quemadura solo con palabras , todos nos reímos.

Nadie sabía donde vivía la señorita Florencia pero algunos decían que también trabajaba en otro colegio uno donde los chicos tienen familia y casas con piezas para ellos solos , me hubiera gustado conocer un colegio así.
También nos hablaba a nosotros , los más chicos , de libros raros y viejos ; el que más me llamó la atención fue uno que decían escribió un árabe que se volvió loco y que , según cuentan , se lo comió un monstruo invisible a la vista de todos ; esto pasó en una ciudad con nombre de fruta no sé si Manzana o Damasco.
En ese libro dijo la señorita Florencia , se menciona muy seguido la estrella a la que apuntan los monumentos , la estrella sirio ( que ella nos enseñó a ver en el cielo ) de la constelación del Perro o Canis Mayor dijo ella.
Un día , hablando de libros raros notó que Panchito lloraba , el hablaba muy poco y casi no jugaba después de sentir el dolor , la señorita Florencia lo hizo quedar después de clase y se quedó con él mucho tiempo.
Cuando terminó de hablar con él , Panchito se fue riéndo y ella , que parecía enojada por la forma de caminar , fue a hablar con el Padre José ; entonces Carolina , que es más grande que yo y es mi amiga y Mariela que tiene mi misma edad la frenaron y le contaron la historia del no sé que social y el Doctor que no curaba y le dijeron que no querían que ella se fuera y que era mejor soportar el dolor que vivir en la calle , entonces la señorita Florencia las abrazó y lloró .
Siguió hablándonos de libros raros y nos enseñó palabras que no entendíamos y a rezar en la noche y durante el día con dibujos , símbolos decía ella , muy viejos ; el Padre José nunca se percató.
Una noche le tocó el turno a Mariela de sentir el dolor y rezó lo que le enseñó la señorita Florencia .

Nadie le creyó al ordenanza , que sabía lo del dolor , que cuatro perros gigantescos entraron esa noche y despedazaron al Padre José sin tocar a la nena y fue muy difícil para el ordenanza explicar qué estaba haciendo Mariela a esa hora de la noche en la habitación del Padre José , como fue difícil explicar de donde sacó el arma con que disparó de cerca a los perros y solo le pegó a la pared , cómo esos perros no atacaron a Mariela y cómo entraron y salieron si las ventanas tenían rejas de hierro y las puertas estaban cerradas .
El ordenanza renunció a los pocos días de lo que pasó con el Padre José , algunos dijeron que porque veía que lo seguían perros y hasta gritaba en las noches cuando dormía , y vino otro Padre con otro ordenanza que se ve no saben lo que es el dolor pues nunca llevaron a ninguno de nosotros a sentirlo , la señorita Florencia sigue trabajando aunque con menos cursos y sigue en ese otro colegio donde los chicos tienen familias con papás , mamás , tíos y todo eso y nosotros seguimos estando acá , rezando esa lengua arcaica y sabiendo que si a veces la presencia del Dios que predica gente como el Padre José es fingida , la del Canis es real.

Leonardo Ariel Fortunato
( A la memoria de Howard Phillips Lovecraft )

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